domingo, 27 de noviembre de 2011

Juego de Tronos

Por fin he terminado de ver la primera temporada de Juego de tronos, y digo por fin porque nunca encontraba momento para sentarme y ver los 5 capítulos que me quedaban y ayer por la tarde dije...ahora o nunca... Y debo decir que me encanta, que me enganchó desde el primer momento, a medida que avanzas aumentan las tramas, los entresijos, conjuras, que si que es cierto que parece un culebrón palaciego, pero la ambientación, el estilo, la producción, el reparto, para mi gusto son impecables. Es un cóctel explosivo de sexo, traiciones, incesto, guerra, poder, dragones, muertos que reviven...vamos, indiferencia no crea. Sólo cabe esperar que se mantenga el ritmo trepidante en sucesivas temporadas, cosa nada fácil.



Al grano, Game of Thrones o Juego de tronos es una serie de la TV americana de fantasía medieval creada por David Benioff y D.B. Weiss para la cadena HBO. Está basada en las novelas "Canción de hielo y fuego" del escritor George R. R. Martin (eso me suena a J. R. R. Tolkien...) y su trama se centra en las violentas luchas dinásticas entre varias familias nobles por el control del Trono de Hierro del continente de Poniente.


Para los que no sepáis de que va y os halla picado la curiosidad, Juego de Tronos sigue las múltiples líneas argumentales de Canción de hielo y fuego. La mayor parte de la historia tiene lugar en Poniente, un continente ficticio donde las estaciones pueden durar años, y se centra en las violentas luchas dinásticas que surgen entre varias familias nobiliarias por el control del Trono de Hierro.

La 1ª temporada, que consta de 10 capítulos, está basada en la primera novela de la saga, Juego de tronos, que además da nombre a la serie. Su trama transcurre quince años después de la guerra civil conocida como la Rebelión de Robert o la Guerra del Usurpador, en la que Robert Baratheon expulsó del Trono de Hierro a los Targaryen y se proclamó rey de los Siete Reinos de Poniente. Eddard «Ned» Stark, Señor de Invernalia, se ve obligado a aceptar el cargo de Mano del Rey para descubrir la verdadera razón de la muerte de su predecesor. Una vez en Desembarco del Rey, la capital de los Siete Reinos, Ned se verá envuelto en una enrevesada trama de secretos. Mientras tanto, al otro lado del mar, el heredero al trono exiliado Viserys Targaryen casa a su hermana Daenerys con el líder de los dothraki, Khal Drogo, para formar una alianza que le permita recuperar el Trono de Hierro. En el norte, como tercer hilo argumental, un inmenso muro custodiado por la Guardia de la Noche separa el continente de Poniente de los territorios del exterior, en los cuales se empiezan a suceder una serie de extraños acontecimientos, acrecentados por la llegada del invierno.


La 2ª temporada se espera para Abril de 2012.

Y yo me voy a ir agenciando poco a poco los libritos, que siempre dejan más cosas a la imaginación de cada uno.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Asco y Vergüenza

No solo da asco que existan "personas" así, da vergüenza que existan personas, que obstentan un poder porque nosotros así lo decimos, que por intereses se atrevan a dar la mano y sentarse en la misma mesa con estos monstruos.



Tiene 22 años, es bella como un sol y está destrozada. A veces, se ríe durante unos segundos, y entonces un destello infantil ilumina un rostro arañado por la vida. "¿Cuántos años me echa?", pregunta, quitándose las gafas de sol. Espera un momento, esboza una leve sonrisa y murmura: "Yo me siento como si tuviera 40". Y le parecen muchos. 
Aparta la mirada y se cubre la parte inferior del rostro con el velo negro; unas lágrimas asoman a sus ojos oscuros. "Muamar el Gadafi me ha destrozado la vida". Quiere contarlo todo. Piensa que es peligroso, pero acepta dar su testimonio durante un encuentro de varias horas en un hotel de Trípoli . Sabe que está confusa, que no encontrará palabras para describir el universo de perversión y locura en el que la precipitaron. 
Pero necesita hablar. Sus recuerdos constituyen una carga demasiado pesada. "Manchas", dice ella, que le provocan pesadillas. "Por mucho que lo cuente, nadie sabrá nunca de dónde vengo ni lo que he pasado. Nadie puede imaginarlo. Nadie". Sacude la cabeza con un aire de desesperación. "Cuando vi el cadáver de Gadafi expuesto ante la muchedumbre, experimenté un breve momento de placer. Luego sentí un gusto amargo en la boca". Ella hubiera querido que Gadafi sobreviviese, que hubiera sido capturado y juzgado por un tribunal internacional. Durante todos estos meses no pensaba en otra cosa. "Me preparaba para enfrentarme a él, para preguntarle, mirándolo a los ojos: '¿Por qué? ¿Por qué me hiciste eso? ¿Por qué me violaste? ¿Por qué me golpeaste, drogaste e insultaste? ¿Por qué me enseñaste a beber y a fumar? ¿Por qué me robaste mi vida?".
Cuando su familia, originaria del este del país, se traslada a Sirte, la ciudad natal del coronel Gadafi, ella tiene cinco años. En 2004, cuando la eligen entre las alumnas del instituto para entregar un ramo de flores al Guía durante una visita al centro escolar, ella tiene 15 años. "Era un gran honor. Yo lo llamaba 'papá Muamar' y se me ponía la carne de gallina". El coronel le apoya una mano en el hombro y le acaricia el cabello lentamente. Es una señal para sus guardaespaldas que significa: "A esta la quiero". Ella lo sabrá más tarde.
Al día siguiente, tres mujeres uniformadas al servicio del dictador -Salma, Mabrouka y Feiza- se presentan en el salón de belleza que regenta su madre. "Muamar quiere verte. Desea darte unos regalos". La adolescente -llamémosla Safia- las acompaña de buen grado. "¿Cómo sospechar? Era el héroe, el príncipe de Sirte".
La conducen al desierto, donde la caravana del coronel, de 62 años, se ha instalado para una cacería. La recibe enseguida, hierático, con ojos penetrantes. La interroga sobre su familia, sobre los orígenes de su padre, de su madre, sobre sus medios económicos. Después, le pide fríamente que se quede a vivir con él. La joven está desconcertada. "Tendrás todo lo que quieras: casas, coches...". Ella se asusta, sacude la cabeza, dice amar a su familia y querer estudiar. "Yo me ocuparé de todo", responde él. "Conmigo estarás a salvo. Te aseguro que tu padre lo comprenderá". Y llama a Mabrouka para que se ocupe de la adolescente.
Durante las horas que siguen, Safia, aterrada, ve cómo le adjudican un lote de lencería y ropa sexi. Le enseñan a bailar y a desvestirse al son de la música, así como "otros deberes". Ella solloza y pide que la lleven a casa de sus padres. Mabrouka sonríe. El regreso a una vida normal no forma parte de sus opciones.
Durante las tres primeras noches, Safia baila sola ante Gadafi. Él escucha una casete de un músico "al que más tarde mandará matar". La mira, pero no la toca. Simplemente, dice: "Serás mi puta". La caravana vuelve a Sirte con Safia en el equipaje.
La noche del regreso, ya en palacio, la viola. Ella se resiste. Él le da de palos y le tira del pelo. Ella intenta huir. Mabrouka y Salma intervienen y la golpean. "Continuó durante días. Me convertí en su esclava sexual. Me violó durante cinco años".
Muy pronto se encuentra en Trípoli, en la guarida de Bab el Azizia, un complejo ultraprotegido por tres recintos de murallas en el que viven, en diversos edificios, el amo y señor de Libia, su familia, sus colaboradores y sus tropas de élite. Al principio, Safia comparte una pequeña habitación en la residencia del amo con otra joven de Bengasi, también raptada, pero que un día conseguirá huir. En la misma planta, en unos cuartos minúsculos, hay permanentemente una veintena de muchachas, la mayoría de entre 18 y 19 años, en general reclutadas por las tres emisarias. Estas tres mujeres, brutales, omnipresentes, regentan una especie de harén, en el que las chicas, camufladas como guardaespaldas, están a disposición del coronel. La mayoría solo se queda algunos meses, antes de desaparecer, una vez que el amo se cansa de ellas.
Safia sabe que es la más joven y se pasa el tiempo viendo la televisión en su cuarto. Le niegan lápiz y cuaderno. Consume las horas delante del espejo, hablando sola en voz alta y llorando. Debe estar siempre preparada, por si la llama el coronel; día y noche. Las dependencias de Gadafi están en el piso superior. Al principio, la llama constantemente. Luego, la relega en favor de otras, escogidas entre las amazonas, que a veces consienten -algunas dicen "entregarse al Guía"-, pero en su mayoría forzadas. El coronel sigue reclamándola al menos dos o tres veces por semana. Siempre violento, sádico. Safia tiene moratones, mordeduras y el pecho desgarrado. Sufre hemorragias. Gala, una enfermera ucrania, es su "única amiga". Cada semana practica extracciones de sangre a las jóvenes.
Regularmente, se celebran fiestas con modelos italianas, belgas y africanas, o con estrellas de esas películas egipcias que aprecian los hijos del coronel y otros dignatarios. Cenas, bailes, música, "orgías". En ellas, Gadafi se muestra generoso. Safia recuerda haber visto maletas llenas de euros y dólares. "Se las daba a los extranjeros, nunca a los libios". Según ella, el coronel tenía también numerosos compañeros sexuales masculinos.
Su mujer y el resto de la familia, que viven en otros edificios de Bab el Azizia, están al tanto de las costumbres del dictador. "Pero sus hijas no querían verlo en compañía de otras mujeres, así que se reunía con ellas el viernes, en su otra residencia, cerca del aeropuerto". En el jacuzzi que tiene en su habitación, y desde el que consulta su ordenador, exige juegos y masajes. Obliga a Safia a fumar, a beber whisky Black Label, a esnifar cocaína. Ella la odia. Tiene miedo. La segunda vez sufre "una sobredosis" y termina en el hospital de Bab el Azizia. Él la consume sin cesar. "Siempre estaba bajo sus efectos y nunca dormía".
En junio de 2007 la lleva a un viaje oficial de dos semanas por África. Malí, Guinea-Conakry, Sierra Leona, Costa de Marfil, Ghana. El coronel le coloca un uniforme caqui y la presenta como guardaespaldas, cosa que no es, pese a que Mabrouka la haya enseñado a recargar, desmontar, limpiar y utilizar un kaláshnikov. "El uniforme azul estaba reservado para los verdaderos guardias entrenados. En general, el uniforme caqui no era sino puro teatro".
Los padres de Safia no han tardado en conocer el destino de su hija. Su madre ha podido ir a verla una vez a palacio. A veces, Safia puede llamarla por teléfono, pero siempre bajo escucha. Le han dicho que si sus padres se quejan, los matarán. El padre está tan avergonzado que no quiere saber nada. Sin embargo, es él quien organiza la fuga de su hija. Pues, harto de verla deprimida, Gadafi la autoriza tres veces a visitar brevemente a su familia en un coche de palacio. Durante la cuarta visita, en 2009, consigue abandonar la casa disfrazada de anciana y, gracias a un cómplice en el aeropuerto, toma un avión hacia Francia.
Permanecerá allí durante un año, para luego volver a Libia, donde tendrá que esconderse, y oponerse a su madre, que quiere casarla enseguida con un viejo primo viudo; más tarde huye a Túnez y, en abril de 2011, se casa en secreto, con la esperanza de partir con su joven marido hacia Malta o Italia. La guerra los separa. Él cae gravemente herido. Safia no tendrá noticias suyas durante meses.
Ahora fuma. Llora a menudo. Se siente "destruida". Quisiera testificar ante un tribunal, pero sabe que, en su país, el oprobio sería tal que se convertirá en una paria. Su vida está en peligro. "Gadafi aún tiene partidarios". Ya no sabe adónde ir.

ANNICK COJEAN 20/11/2011. © Le Monde | Traducción: José Luis Sánchez-Silva.

viernes, 11 de noviembre de 2011

El arrecife de las sirenas

Nos hallamos en el finisterre suroriental de la Península Ibérica (Almería), coronado por el Faro de Cabo de Gata, situado sobre el promontorio que albergaba las ruinas del Castillo de San Francisco de Paula. Esta fortaleza vigilaba los posibles desembarcos de saqueadores en la Playa de Corralete, en la cara sur del cabo.
El faro fue construido en la década de 1860, y sus destellos nocturnos, que superan los 200 kilómetros, sirven de referencia para la navegación de la zona.


Junto al faro se encuentra el mirador de las Sirenas, que ofrece un paisaje volcado al mar, cristalino, arriscado, y desde el que se puede observar, si el viento lo permite, pequeñas lanchas repletas de buceadores que hacen prácticas en estos fondos tan singulares. Verde escarlata, azul cobalto, ocres, platas… una estupenda paleta de colores tiñe nuestra mirada desde lo alto.
Las formas escarpadas de las rocas del arrecife y su singular color oscuro nos recuerdan el origen volcánico de estas tierras. En realidad estamos ante un conjunto de chimeneas volcánicas que en la antigüedad estuvieron pobladas de focas monje, y cuentan que los navegantes confundían sus gritos con los cantos de sirenas. Aquí encontramos la explicación al nombre del arrecife, y nos preguntamos… ¿algún navegante, como en la Odisea, sucumbiría a los cantos de las sirenas?
Ahora, desde lo alto del mirador sólo se escucha el rugir del mar y del viento a partes iguales. Pero resulta igualmente encantador y espectacular. Color, olor y sonido se combinan para disfrutar del paisaje en su plenitud. Sentarse en las rocas para impregnarse de todas estas sensaciones desde lo alto es una experiencia fascinante.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Ayyyy si te cojo!!!




No me la puedo quitar de la cabeza y lo malo es que no puedo evitar bailarla, jeje.
El tema 'Ai se eu te pego', interpretado por el hasta hace poco desconocido artista brasileño Michel Teló, se ha convertido en la canción del moda del fútbol mundial. El delantero brasileño Neymar  dio la vuelta al mundo bailando al ritmo de 'Ai se eu te pego' al celebrar sus goles imitando los movimientos de Michel Teló. Pero el tema ya ha dado la vuelta al mundo gracias a la coreografía que se marcaron Marcelo y Cristiano Ronaldo al celebrar el primer gol de éste contra el Málaga en la Rosaleda.

Pues nada, a mover el esqueletillo!!!

sábado, 5 de noviembre de 2011

Yo quiero ser Baby

Hoy me he acordado de esta peli, una de mis favoritas. Si, una ñoñeria ¿y que? 
Visitando el blog de Sheol13, Breve historia de una canción, me he acordado de este film protagonizado por Patrick Swayze (tristemente fallecido) y Jennifer Grey. Y me ha entrado "morriña" porque anda que no he soñado veces con esta peli, con ser Baby y que un hombreton como Johnny venga a buscarme, jajajaja. La habré visto mil veces, recuerdo machacar la cinta de video, "pa lante" "pa tras" "pa lante" "pa tras",jajaja y bailar todas las canciones encerrada en mi habitación. Estupenda BSO, aun hoy la llevo en el coche...
Pues eso, que me encanta, que son de esas películas que te recuerdan tiempos pasados, momentos de otra juventud (que soy joven aún, si, pero cuando era más joven), instituto, amigos, el pub del barrio, primeras salidas (a las 10 en casa!!!!)...




Y que final!!!! final de finales!!!!



Tu si que sabías moverte...


jueves, 3 de noviembre de 2011

Lluvia




Hoy es uno de esos días que no deja de llover, que sólo apetece estar en casita, asomarte a la ventana de vez en cuando viendo resbalar las gotitas de lluvia por el cristal, abrir la ventana y oler esa humedad tan fresca, respirar paz y tranquilidad, escuchando una canción...



Ahora me gustaría que lloviera, 
que lloviera sobre mí, Sí, me gustaría que lloviera...


martes, 1 de noviembre de 2011

David



Esta noche el Teatro Real de Madrid, teatro de ópera y uno de los más importantes de España y Europa, abre sus puertas a este niño de Almería que un día agarró sus cosas y se presentó a un casting que lo condujo hasta donde hoy se encuentra, en lo más alto. 
Y es que eres grande David, eres un profesional como pocos, con una voz y una sensibilidad para mi gusto espectacular. Pero lo más importante es lo enorme que eres como persona, sencillo y humilde, sin renegar de nada ni de nadie, natural y espontaneo, aunque eso te haya conllevado más de una crítica. 
Los que ahora te critican, mañana te alabarán. Así somos o son.
Pero tú mientras tanto a cantar, que es lo tuyo y a colgar el cartel de "NO HAY ENTRADAS" en el Teatro Real. 
Eres innnnnnnnnnncreible!!!!!!